Cuentan que se besaron






Por @caricuao_hoy



El encuentro de la luna y el sol en el horizonte patagónico argentino no es verificado por cierto por algunos  medios de comunicación serios. No se verificó como un eclipse sino como un instante en que estuvieron cerca muy cerca estos dos astros del cielo.
Fue un roce. Un pellizco. Ella, gitana vestida de un rojo naranja contenta por volver a sentir a su amor que contiene toda la energía del mundo.

Estos amantes eternos no  podían contener la alegría, a pesar que el sol en su silencio de enamorado solo destellaba su maravillosa melena dorada. Ella que ha tenido hijos de otros, prestados, de leyenda, sentía que todos los luceros la miraban. Se sentía plena; ver su amor eterno otra vez cerca. Un "Te extraño y un No me olvides", le encomendó la bella gitana celestial para luego alejarse. Y volver a su diario castigo de verse solo en los eclipses. 

 

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